Mira la tendencia antes que la puntuación aislada. Un dominio que sube despacio pero de forma constante suele ser más sano que un pico tras una buena sesión. Las aperturas se asientan con la repetición, no con una actuación puntual.
El panel te permite comparar varias señales: puntuación media, sesiones, errores, duración, posiciones trabajadas o jugadas débiles corregidas. Ninguna métrica cuenta toda la historia, pero juntas muestran dónde tu energía tendrá más impacto.
- 1 Cifras del periodo (sesiones, posiciones, puntuación media, tiempo) comparadas con el periodo anterior.
- 2 Objetivos: precisión, regularidad y dominio ganado.
- 3 Puntuación de las últimas 14 sesiones: la tendencia que hay que leer primero.
- 4 El estado de tus repertorios: sólido, progresando o por trabajar.
Dominio y errores
Si el dominio es bajo pero las sesiones son escasas, el problema probablemente sea el volumen. Si las sesiones son frecuentes pero los errores se concentran en las mismas jugadas, el problema será más bien de comprensión o de orden de jugadas.
- Dominio bajo + pocas sesiones: vuelve a jugar la línea.
- Dominio bajo + muchos errores: simplifica o analiza.
- Dominio alto + pausa larga: haz un repaso rápido.
La pregunta correcta no es «¿mi puntuación es buena?», sino «¿qué decisión me da esta puntuación para la próxima sesión?».
Actividad
La pestaña Actividad (figura 2) te ayuda a detectar cortes de ritmo. Una semana vacía suele explicar más que una mala puntuación. La lista de sesiones te permite revisar lo que hiciste y ver qué se trabajó de verdad.
- 1 Días activos, racha actual y mejor racha.
- 2 Posiciones trabajadas cada día en los últimos 21 días: los huecos muestran un corte de ritmo.
- 3 El detalle de cada sesión del periodo.
Úsala como un diario de práctica. Si ves una larga serie de sesiones muy cortas, mantén ese formato si te ayuda a ser constante. Si ves bloques largos seguidos de abandono, haz más pequeñas tus próximas sesiones.
Elige la próxima acción
Termina tu revisión de estadísticas con una sola acción: vuelve a jugar un repertorio marcado «por trabajar» (figura 1, marca 4), limpia una rama, resuelve unos puzzles o analiza una posición crítica. Una buena estadística convierte la niebla en un siguiente paso claro.